Camino de los Siete Lagos
El Camino de los Siete Lagos es, sin lugar a dudas, una de las rutas escénicas más famosas y espectaculares de toda Sudamérica. Aunque técnicamente este tramo de la mítica Ruta 40 une a las encantadoras localidades de Villa La Angostura y San Martín de los Andes, la excursión de día entero que parte desde Bariloche se ha convertido en un clásico absoluto e infaltable.
Es un viaje diseñado para los amantes de la contemplación y la fotografía, donde el asfalto se transforma en una platea preferencial para presenciar un desfile continuo de lagos espejados. Cada uno tiene su propia personalidad, sus propias playas y gamas de colores que estallan en todos los tonos imaginables de azul, turquesa y verde esmeralda, enmarcados por la imponencia de la Cordillera de los Andes y la densidad del bosque andino-patagónico.
🗺️ El Elenco de los Siete Gigantes Azules
A lo largo del recorrido principal, los verdaderos protagonistas se van sucediendo uno a uno al costado del camino, ofreciendo miradores estratégicos para detenerse:
Lago Lácar: El punto de partida (o llegada) en San Martín de los Andes. Es un lago de origen glacial de aguas profundas que se encajona entre los cerros, regalando una postal costera preciosa desde la misma costanera de la ciudad.
Lago Machónico: Un espejo de agua calmo y resguardado por el viento, ideal para capturar reflejos perfectos de las montañas en los días despejados.
Lago Falkner: Destaca por sus amplias playas de arena ideales para caminar y por estar rodeado de imponentes torres de roca caliza donde suelen anidar los cóndores.
Lago Villarino: Separado del Falkner por un angosto istmo boscoso, este lago es un paraíso para los pescadores con mosca y ofrece una de las panorámicas más boscosas del trayecto.
Lago Escondido: Fiel a su nombre, es el más pequeño del circuito y se encuentra rodeado de una densa vegetación de coihues que hace que sus aguas adquieran un tono verde esmeralda sumamente fotogénico.
Lago Correntoso: Uno de los más grandes de la ruta. Sus aguas son notablemente más templadas que las de sus vecinos y su color verde azulado es un imán para la vista. El puente que lo cruza ofrece una perspectiva espectacular de la unión con el río Correntoso.
Lago Espejo: El preferido de muchos. En las mañanas calmas, su superficie se transforma en un cristal perfecto que duplica con nitidez absoluta el cielo, las nubes y las montañas que lo rodean.
El recorrido también regala vistazos a otros cuerpos de agua espectaculares como el gigantesco Lago Nahuel Huapi y el Lago Llao Llao, sumando aún más azul al itinerario.
🚗 Dos Maneras de Conectar con el Paisaje desde Bariloche:
Excursión Guiada de Día Entero: Es una opción excelente para quienes prefieren relajarse, no manejar por la montaña y dejarse llevar. Los buses salen temprano por la mañana desde el centro de Bariloche, bordean el Nahuel Huapi, hacen paradas técnicas y fotográficas en Villa La Angostura, recorren los miradores clave de los Siete Lagos y otorgan tiempo libre para almorzar y recorrer el centro cívico de San Martín de los Andes antes de emprender el regreso por la tarde.
Auto de Alquiler (A tu propio ritmo): Para los viajeros que buscan total libertad. Permite detenerse en cada playa escondida, hacer picnics a la orilla del agua o desviarse unos kilómetros para conocer pequeñas cascadas escondidas (como la Cascada Vuliñanco).
Distancia y Tiempos: El tramo específico de los Siete Lagos (entre Villa La Angostura y San Martín de los Andes) tiene unos 110 kilómetros totalmente pavimentados. Sin embargo, sumando la ida y el regreso desde Bariloche, la travesía total ronda los 330 kilómetros. Es una excursión de jornada completa que lleva aproximadamente entre 9 y 11 horas en total.
Ruta de Regreso Alternativa (Paso Córdoba): Algunas excursiones o viajeros en auto eligen volver a Bariloche desviándose por el Paso Córdoba y el Valle Encantado. Es un camino de ripio que ofrece un paisaje completamente diferente: formaciones rocosas de aspecto lunar y estepa patagónica, ideal para combinar bosque y desierto en un solo día.
Temporada Ideal: Aunque se puede realizar durante todo el año (en invierno los cerros nevados son un espectáculo), la temporada que va de octubre a abril es la más codiciada debido a las temperaturas amables y los días más largos, perfectos para disfrutar de las playas de los lagos.

Recomendado